26a. Dom Ord Ciclo B (Id=648)

Primera Lectura

Ojalá todo el pueblo de Dios fuera profeta

Lectura del libro de los Números
11, 25-29

En aquellos días, el Señor descendió en la nube y habló a Moisés; tomó del espíritu que había en él y se lo dio a los setenta ancianos. Cuando el espíritu de Moisés se posó sobre ellos, se pusieron en seguida a profetizar. Habían quedado en el campamento dos de ellos, uno llamado Eldad y el otro Medad. También sobre ellos se posó el espíritu, pues aunque no habían ido a la reunión eran de los elegidos, y ambos comenzaron a profetizar en el campamento. Un muchacho corrió a decir a Moisés:
"Eldad y Medad están profetizando en el campamento".
Entonces Josué, hijo de Nun, que desde muy joven era ayudante de Moisés, intervino diciendo::
"Moisés, señor mío, prohíbeselo".
Pero Moisés respondió:
"¿Tienes celos de mí? ¡Ojalá todo el pueblo de Dios fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!"
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 18, 8.10.12-13.14

Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda

La ley del Señor es perfecta y da consuelo al hombre; el mandato del Señor es verdadero y da sabiduría al ignorante.
Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda

El temor del Señor es puro y permanece para siempre; los juicios del Señor son verdad y todos justos por igual.
Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda

Por eso tu siervo está atento a ellos: cumplirlos trae una gran recompensa. ¿Quién conoce sus propios errores? Purifícame tú de las faltas ocultas.
Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda

Protege también a tu siervo del orgullo, que jamás me domine. Entonces seré irreprochable e inocente del gran pecado.
Los mandamientos del Señor alegran el corazón.
Iustítiae Dómini rectae, laetificántes corda

Segunda Lectura

Sus riquezas se han corrompido

Lectura de la carta del apóstol Santiago
5, 1-6

Y ustedes los ricos, lloren y laméntense, por las desgracias que les esperan. Su riqueza está corrompida y la polilla se ha comido sus vestidos; su oro y su plata están enmohecidos y este moho será una prueba contra ustedes y consumirá sus carnes como el fuego.
¿Para qué amontonar riquezas si estamos en los últimos días? El salario que ustedes han defraudado a los trabajadores que segaron sus campos está clamando, y los gritos de los cosechadoras han llegado hasta el oído del Señor todopoderoso. Han vivido en este mundo lujosamente y entregados al placer, engordando para el día de la matanza. Han condenado, han matado al inocente, y ya no les ofrece resistencia.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Tu palabra, Señor, es la verdad; santifícanos en la verdad.
Sermo tuus, Dómine, véritas est; sanctífica nos in veritáte.
Aleluya.

Evangelio

El que no está contra nosotros está a nuestro favor

† Lectura del santo evangelio según san Marcos
9, 38-43.45.47-48

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Juan a Jesús:
"Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre, y como no es de los nuestros, se lo prohibimos".
Jesús le respondió:
"No se lo prohiban, porque ninguno que haga milagros en mi nombre puede hablar mal de mí. Pues el que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y todo el que les dé un vaso de agua porque anuncian al Mesías, les aseguro que no se quedará sin recompensa.
Al que sea ocasión de pecado para uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar. Y si tu mano es ocasión de pecado para ti, córtatela: más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie es ocasión de pecado, para ti, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida que con los dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo es ocasión de pecado par ti, sácatelo: pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios que ser arrojado con los dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Se dice "Credo".

Prefacio

Historia de la salvación

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque él, con su nacimiento, restauró nuestra naturaleza caída; con su muerte, destruyó nuestro pecado; al resucitar, nos dio nueva vida; y en su ascención, nos abrió el camino de tu reino.
Por eso,
unidos a los coros angélicos, te aclamamos llenos de alegría:
[Misa]